belen esteban deluxe

Ya se puede preparar Rosa Benito, porque el recibimiento que le van a hacer el próximo 14 de febrero, no va a ser precisamente propio del día de San Valentín.

Este viernes, Mila Ximénez se sentó en el Deluxe para contar que Rosa Benito, le dijo, la noche en la que reaparecía Belén Esteban que si ella no merecía también un recibimiento así, “con la audiencia que le he dado yo a esta productora”. Vamos, que por delante presumía de su amistad con ella y por detrás reconocía su envidia porque consideraba que a Belén la trataban mejor.

Belén reaccionó mucho más tranquila de lo habitual, y lamentó las palabras de Rosa “Yo nunca he tenido envidia de un compañero ni he comparado mis audiencias con las suyas”. Dejó claro que si Rosa la llamase no cogería el teléfono “ya hablaré con ella cuando crea conveniente” y el próximo viernes vendría a trabajar pero solo a eso “no me pidáis que le dé besos”.

Más o menos todos dan por buenas las palabras de Marisa, ex de Amador, respecto a que éste le confesó que Rosa siempre ha utilizado a Belén porque le interesaba su amistad, le convenía estar de su parte, y que tanto Rosa como Amador buscaban destruir a Belén para que Rosa subiese a lo más alto, vamos, ocupase su puesto. Belén no cree que esto sea así, pero sí reconoce que “me consta que Rosa me copia en algunas cosas”. Kiko Matamoros ha corroborado que Rosa creía que estar al lado de Belén la beneficiaba porque está muy protegida por la cadena.

Mila no ha dudado en afirmar que la desprecia, entre otras cosas porque “mercadea con su familia, aguanta las barbaridades que Kiko dice de su hija Chayo sólo por la audiencia”. Mila no dejaba de echar leña al fuego “cuando eres amiga, hay que decir las cosas a la cara, no por detrás, cuando estás convaleciente” refiriéndose a la actitud de Rosa respecto a Belén.

Los colaboradores del programa, aseguraron que han tapado muchas cosas de Rosa y de Amador “por caridad” porque lo veían un daño innecesario. Es más, Kiko Hernández afirma que “a mí me ha contado lo más grandes y jamás he contado nada”. Matamoros lamentaba que, después de haber callado tantas cosas “me he enterado de lo que Rosa ha ido diciendo de mí y de todos mis compañeros, y he alucinado”. Vamos, la conclusión fue que utilizaba a “los Kikos” para que contasen lo que a ella le convenía y así si alguien tenía que salir mal parado o quedar mal, fueran ellos.

Karmele no entiende cómo ahora todos se suben al carro del odio a Rosa Benito. Qué razón tiene. Pero, sea como sea, si Rosa se atreve a aparecer el viernes en el plató, sólo su valentía ya será digna de admiración, y si logra permanecer sentada media hora aguantando mecha, habrá que quitarse el sombrero.

 

 

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