Toño Sanchís no entiende el machaque al que le ha sometido Belén y cree que acata lo que le dice su pareja, que será su próxima víctima según él.

En una entrevista firmada por Raquel Martínez y publica la revista Semana, el ex representante habla por primera vez tras la sentencia que le condena a pagar casi 600.000 euros a Belén Esteban.

Toño dice sentirse con dolor, rabia e impotencia, respetando la decisión de la justicia pero sin compartirla, y eso sí, con la conciencia muy tranquila.

Insiste Toño Sanchís en que lo que Belén le reclama es la diferencia de un 10% de un trabajo casi de 24 horas restando tiempo a su familia. Dice que mucha gente le advirtió sobre ella y que uno de los primeros en llamarle ha sido Fran Álvarez, el ex marido de Belén que le ha dicho: “Con lo que has hecho por ella y te lo paga así. Es como Atila, por donde pasa no crece la hierba”.

Para Toño, el error fue no poner por escrito que su comisión pasaba del 20 al 30%, algo que fue marcado por ella, por los lazos que tenían. Es de lo que más se arrepiente, de dejarlo en un acuerdo verbal por la confianza que tenían.

Asegura que intentó dialogar pero que ella no quiso, al igual que se negó a aceptar ninguna de las propuestas que le hizo para llegar a un acuerdo. Tiene claro que Belén ha ido a muerte contra él, que es como un rottweiler que cuando aprieta no suelta y que lo que era un proceso administrativo lo ha llevado al extremo “ha sido un machaque profesional y personal con ataques a mi familia”.

Asegura que no es cierto que se aprovechara de ella en su peor momento “estuve con ella día y noche y muy furo” y también desmiente que la evite en Telecinco “la que me ha evitado ha sido ella”.

Está convencido de que todo lo que ella está haciendo, le va a volver con la misma fuerza “Habrá ganado el juicio, pero ha perdido el cariño de la calle”.

Asume la posible pérdida de su casa con dolor pero considerándolo algo material.

Eso sí, afirma Toño que en algunos aspectos es más feliz que antes, porque Belén le contagiaba su negatividad  “y quería acaparar hasta los momentos que pasaba con mi familia” de hecho, también en el trabajo está desarrollando trabajos que antes no podía hacer porque asegura que “llegó un momento en el que la oficina estaba prácticamente dirigida por Belén (…) incluso había dejado de trabajar con gente porque ella me lo había exigido”.

Añade que Belén es una persona dependiente, que parece fuerte pero que no lo es, que siempre ha dependido de la fuerza de sus ex parejas “de mí y ahora de su actual pareja. Lo que dice él, ella lo acata. Hasta lo que le dure. Porque estoy convencida de que su próxima víctima será él”.

También ha aprendido Toño a dar prioridad al tiempo que pasa con su familia, pero en la parte negativa, comprende que ya no es el mismo, que ahora no se fía de la gente cuando antes ayudaba a todo el mundo sin esperar nada a cambio. Ya no cree que vuelva a ser el de antes y tanto él como su familia acuden a un especialista para gestionar sus sentimientos. Aunque también ha recibido el apoyo de gente anónima tanto en la calle como en redes sociales, algo que le emociona.

Toño no aclara si va a haber recurso extraordinario, como anunció la periodista Isabel Rábago pero sí confirma que todo lo que se haya dicho sobre su esposa, de la que dice que no es un personaje público y que nunca ha hecho declaraciones, que pueda vulnerar su honor y su intimidad, se verá en los tribunales. Respecto al procedimiento penal que va a iniciar Belén, dice que lo afrontará cuando llegue el momento.

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