Miriam Sánchez insiste en desmentir que utilice el nombre de Lucía Lapiedra para hacer shows eróticos.

Asegura Miriam que quien distribuye esos carteles anunciando shows eróticos en discotecas con su nombre y fotografías de cuando era Lucía Lapiedra, sólo quieren lucrarse y aprovecharse de su popularidad “Desde enero no hago bolos y, desde que estoy con Pipi, no hago shows eróticos”.

Miriam insiste en que es una persona normal, de su casa, madre de una niña. No deja de desmentir todas las informaciones que aparecen sobre ella. Ni va a volver al porno, ni hace shows eróticos, ni César Sampere es su nueva pareja… lo último, negar que tenga algo más que amistad con Daniela Blume, aunque como bien dice “me dan ganas de ser lesbiana con mis últimas experiencias con los hombres”.

En extraconfidencial.com el periodista Saúl Ortiz cuenta que toda la historia de la ruptura entre Miriam y Pipi Estrada, fue una especie de pacto para mantener el interés de la audiencia y así mantener contrato para la próxima temporada televisiva. Pero, se les ha ido de las manos, y mucho. También habla del evidente ocaso profesional del que fuera uno de los símbolos del periodismo deportivo, ocaso que también se extiende a su vida personal, con unos hijos que no quieren saber nada de él.  Sobre Miriam, llega Saúl Ortiz a vaticinar que el mundo paralelo que se ha construído, puede acabar en tragedia. Eso sí, da cero credibilidad a los rumores de su vuelta al porno, ya que lleva mucho tiempo batallando legalmente para que su anterior vida como Lucía Lapiedra, desaparezca por completo, algo que le está resultando muy difícil, ya que sus derechos de imagen los sigue conservando Ramiro Lapiedra.

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