El ex marido de Isabel Gemio, Julio Nilo Manrique, ha concedido una entrevista a Chelo García Cortés en la revista “Lecturas”, en la que reconoce que de la soledad a la depresión hay un paso, y a veces tiene momentos muy difíciles.
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“Cuando tomé la decisión de quedarme en España, fue por mi hijo Gustavo, por la enfermedad tan dura que tiene, pero, en estos momentos me doy cuenta de lo que es la distancia, estoy atrapado entre dos mundos. Si me voy a Cuba, dejaría de ver a Gustavo y Diego, y si me quedo aquí, no podré ver a mi otro hijo y a mi familia (…) si yo le contara a mi abuela por las cosas que he pasado y lo mal que me he sentido, es capaz de coger un avión y venir a buscarme”
Afirma que está curado del amor que sintió por Isabel, que la respeta como siempre ha hecho y que sólo piensa en ver a sus hijos “Espero que sea muy feliz, yo creo que no puede tener queja de mi forma de ser”
Tras confesar que ha tenido días tan grises que le ha costado levantarse de la cama, cuenta cuáles son sus ocupaciones actuales “Estoy preparando una exposición de escultura para una galería en Mallorca, y por la noche, trabajo en una discoteca que he abierto en Gandía con un empresario”
Para inspirarse, le gusta observar la naturaleza y los volúmenes y grietas que en ella se forman, lo que le sirve para crear pequeñas obras y así poder hacer sus bocetos “Crear me hace tener constancia y perseverancia; cuando termino una obra, me quedo observándola, viendo sus movimientos y sus líneas y pienso dónde irá a parar, cuál será su destino”
Nilo espera de la vida ver crecer a sus hijos y que su gente siga estando orgullosa de él como persona.
Por Carol Ortiz

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