La foto que aparecía ayer en 20minutos.es no puede ser más descriptiva y reveladora.

Melanie Griffith acudía a un Festival de Cine junto a su amiga Eva Longoria, y enseguida todas las miradas se dirigieron a uno de sus brazos. El famoso tatuaje que adornaba su brazo derecho y que fue el símbolo de su amor por Antonio Banderas, solo conserva su forma de corazón. El nombre del actor malagueño estaba oculto bajo una capa de maquillaje, o quien sabe si por algún tipo de sustancia que tenga que ver con un borrado total mediante laser o algún otro medio.

Precisamente, la propia Eva Longoria borró mediante laser los tres tatuajes que se hizo por amor a su ex, Tony Parker. Pero, parece que hacerlos desaparecer no es fácil, y que pueden quedar cicatrices. Por eso, es mejor no marcar a tinta en la piel el nombre de una pareja. Que se lo pregunten a Pipi Estrada

Mientras, no parece que haya mayores problemas en el divorcio de los dos actores. Su hija Stella va a cumplir ya 18 años, y tampoco parece que vaya a haber diferencias en lo económico. Sí es algo más espinoso el tema de la custodia de los perros del matrimonio, porque Melanie quiere la custodia de los tres canes, alegando que ella los cuida mucho mejor y que son muy importantes en su vida.

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