Raquel Mosquera logró dejar con la boca abierta a los colaboradores del Deluxe. Ella sí que se ganó el sueldo, no como otros que prometen contarlo todo pero en cuanto que se sientan, se acobardan.

La boda de Rocío Carrasco ha colmado la paciencia de muchos. A las voces de Ortega Cano, Antonio David Flores o José Antonio, marido de Gloria Mohedano, se une ahora Raquel Mosquera, a la que le cuesta un mundo digerir que Rocío no haya invitado a sus propios hijos.

Ver la exhibición de felicidad de Rocío Carrasco y todo lo que ha rodeado a su boda, ha removido cosas que no estaban dormidas porque Raquel las tiene muy presentes, pero que ya no ha podido por menos de hacer públicas.

Cuenta Raquel que antes de la muerte de Pedro, era como una hermana mayor para Rocío. Padre e hija llevaban meses sin hablarse – con Fidel Albiac como principal punto de fricción-  y como Raquel veía sufrir a Pedro sin que tampoco diese el primer paso, pensó que llevarles a los niños los regalos de Reyes, sería una buena oportunidad para la reconciliación. Pero, no fue así ni mucho menos. La conversación fue tan tensa que, en un momento dado, Pedro cogió la mano de su esposa y le dijo “vámonos, cariño”. Rocío ya no volvió a hablar con su padre ni a verle con vida, porque murió días después.

La excelente relación que tenían Raquel y Rocío se esfumó tras morir Pedro. Cuando quedaron para arreglar papeles, Rocío le pidió que le llevase el Rolex de su padre y una figura de un escultor. Ni en ese momento ni en ningún otro le pidió fotografías o cualquier recuerdo sentimental. En todo momento estaba la joven acompañada del albacea y no quiso verse a solas con la mujer de su padre en ninguna ocasión.

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Por supuesto, Raquel no se hizo con los servicios de un abogado y salió perjudicada en el reparto de la herencia. Hoy en día, no firmaría lo que firmó “ahora sigo siendo buena, pero ya no soy tonta” dice.

El tema del pozo, que siendo parte de la herencia de Pedro, fue vendido por Rocío Carrasco sin contar con nadie y mucho menos con la viuda, es un asunto que está dispuesta Raquel a remover porque ya se ha cansado de estar callada.

Jamás recibió una llamada de Rocío para ver qué tal estaba. Sin embargo, sí que se preocupó por ella Antonio David Flores, tanto es así que como Raquel no le cogía el teléfono, llamaba a su familia para preguntar si estaba bien y si podía hacer algo por ella. Raquel no quería relacionarse con él por respeto hacia Rociito, pero ahora se arrepiente y ha mostrado su disposición a corresponder a la amistad que Antonio David le ha brindado siempre.

Raquel fue clara como el agua: Pedro Carrasco veía que su hija sólo hacía caso a Fidel y que él ya no contaba para ella. Pero, es que la nueva pareja de Rocío tampoco le gustaba a su madre ni a ningún miembro de la familia.

También ha hablado Raquel de Antonio Carrasco, hermano de Pedro y padrino en la boda de su sobrina, que ha cargado duramente contra la que fue su cuñada, algo que señala la peluquera que hace por interés “también fingió llevarse bien conmigo porque le interesaba arrimarse a Pedro, que le dejó medio millón de pesetas para un camión. Ahora, le viene mejor estar al lado de Rociito” declara.

Escuchando las palabras de Raquel, ahora ya entendemos un poco mejor algo que a muchos nos había parecido realmente mal, quizá el único punto negro que veíamos en la impecable actitud de la peluquera en aquellos años: la inscripción en la lápida de Pedro Carrasco que reza “De tu esposa y demás familia”. Además, Raquel asegura que se le fue comunicado a Rocio lo que se iba a poner.

Nos quedamos con dos conclusiones fundamentales. Una, por parte de Raquel Mosquera: “cuando se habla de corazón, las palabras salen solas” y otra por parte de Jorge Javier, que afirmó que éste podría ser el punto de inflexión que diera pie a que mucha gente se decidiese a hablar sin miedos sobre Rocío y Fidel.

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