De nuevo, una figura del Museo de Cera, da mucho que hablar. Y no precisamente en positivo. La réplica de cera de la princesa Leonor de Borbón, ni se parece a la preciosísima hija mayor de los reyes. Tan solo le hace justicia la nariz, porque su mirada, siempre dulce en la realidad, en la figura parece sacada de algún niño maligno de una película de terror, y encima, con evidente estrabismo.

Pero, personalmente, lo que más me ha llamado la atención es el cuello, exageradamente grueso para ser de una niña de ocho añitos, y también la forma de la cara, que hace juego con el cuello para parecer un culturista.

los reyes, de cera

La figura acompaña a la de sus padres, que en el caso de Felipe VI está algo más lograda, pero en lo que se refiere a la reina Letizia, no está mucho mejor que la de su hija. En este caso, no se parece ni remotamente a la reina, que es infinitamente más guapa en la realidad.

Es una lástima, ni hechos de encargo tendríamos unos reyes y unas princesitas más guapos, pero mejor que los turistas no se hagan a la idea de cómo son acudiendo al Museo de Cera. Tendrían que colocar una foto bien grande al lado, para dejar claras las cosas.

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