Kiko Matamoros ha mantenido sus duras palabras contra su hijo tras la entrevista no menos dura de éste en el Deluxe.

Diego Matamoros se sentaba en el Deluxe este sábado al parecer con el ánimo de mejorar la relación con su padre, aunque hay que reconocer que utilizó una forma cuanto menos discutible.

Diego asegura haber dado cobertura a alguna de las infidelidades de una noche de su padre, del que dice que no se separaba porque le daba pereza. Confirmó que Makoke descubrió en la cuenta bancaria de Kiko los movimientos que confirmaban sus relaciones paralelas y que fue entonces cuando él decidió financiarlas a través de amigos.

Eso sí, Makoke no se libra de las acusaciones de infidelidad «incluso delante de las narices de Kiko» y dice de ella que conocía perfectamente la relación extramatrimonial de su marido.Dice que su falta de escrúpulos llega hasta el punto de casarse sabiendo que su marido está con otra. Pero, no fue hasta que el dinero se acabó, cuando «lo que antes se aguantaba ya no se aguanta».

También ratificó que Kiko no soporta a la madre de Makoke.

Diego Matamoros confirmó que no se habla con su hermana Laura, que parece haber tirado ahora más por el lado de su padre porque, según Diego, le da pena y siempre anda buscando la figura paterna. Pero, insiste en que su propio padre la echaba de casa porque Makoke les hacía la vida imposible «y mi padre ha sido un calzonazos con ella».

Diego ha explicado que su padre no ha ingresado muchas veces la pensión de 700 euros a su hija y que ha tenido que hacerlo la propia Laura Matamoros.

Gustavo González preguntó a Diego su si padre llegó un día a casa con un golpe en la cabeza, resultado de una supuesta pelea con Javier Tudela padre cuando Kiko estaba iniciando su relación con Makoke. Diego ha optado por la discreción y no ha querido ahondar en ello, pero sí ha matizado que su madre aún estaba embarazada cuando iniciaron la relación y que cuando dio a luz su padre tenía que haberse quedado con ellos y estuvieron solos en casa porque él estaba con Makoke.

Kiko Matamoros interviene desde el «Oh my Club»

Kiko Matamoros intervino en directo desde el local en el que trabaja y lo primero que quiso dejar claro es que su hija nació el 1 de julio de 1998 y que Makoke y él se dieron el primer beso la noche del 13 al 14 de agosto, y que él estuvo presente en el parto y que Diego y sus hermanos no se quedaron solos sino con la chica de servicio.

Kiko no tuvo piedad con su hijo al que llamó, entre otras cosas, «mentiroso», «inmoral» y «golfo» calificando su comportamiento de «vomitivo», «antiético» y acusándolo de vivir de la difamación, de retorcer la verdad y manipular. «Han sido cuatro años de aguantar difamaciones, barbaridades, infundios… y luego viene a afear mi conducta cuando este señor ha hecho un negocio del daño» afirmó Kiko.

Retó a su hijo a contarle a su mujer lo que hizo con una Gogó tres días antes de casarse, y Diego intervino para pedirle que se replantease estas conexiones en directo que hace, al menos las formas que utiliza. Kiko le respondió que no le diese consejos porque él era un ejemplo de inmoralidad. Es más, reconoce que la actitud de su hijo le imposibilita que pueda sentir por él ninguna emoción positiva. Más claro, agua.

Diego se hunde ante las palabras de su padre

Diego acabó derrumbándose y no pudo evitar llorar hasta el punto de apenas poder hablar, pero esto no ablandó a su padre «no me conmueve, más he llorado yo, y mucho».

Diego acabó la entrevista muy abatido, reconociendo que venía con la esperanza de arreglar las cosas con su padre «no entiendo la vara de medir, por qué soy el único horrible en todo esto. Sé que tengo un padre, pero no lo tengo» y confesando que se arrepentía de sus intervenciones en televisión y de la primera vez que pisó un plató auspiciado por su padre.

Makoke, que estaba en plató para participar en la mesa sobre GH VIP, dijo que era triste ver llorar a Diego pero que han sido cuatro años de mentiras. Desmintió lo de la cuenta bancaria de Kiko y dejó claro que le encantaría que se llevase bien.

Kiko sigue atacando a su hijo en Viva la Vida

Al día siguiente, Kiko no estaba en absoluto arrepentido de su intervención contra su hijo en el Deluxe. Reiteró que las declaraciones que hizo Diego son «imbecilidades» y no cree en su arrepentimiento «aprovecha cualquier rendija para hacerse un plató, un polígrafo, una revista o lo que haga falta».

Asegura que Diego siempre ha querido imitarle y que ha tenido celos de Laura. Pero no ha parado ahí, ya que ha llegado a decir que a veces le gustaría morirse para ver si su hijo se pone a trabajar.

El público estaba indignado por su actitud prepotente y le recriminó que él hacía lo mismo. Kiko no dudó en enfrentarse al público de nuevo, tal y como hizo la pasada semana, diciendo «Señora, yo no hablo de mi hijo, hablo de mi vida no de la suya. Hay que ir más al colegio» ante la estupefacción de Emma García.

Ante la pregunta de Emma García de si Diego se parecía a él, espetó lo siguiente: «no me llega ni a la suela de los zapatos. Más bien parece el hermano tonto de Belén Esteban«.

Para finalizar, Kiko reconoció que tiene una «nueva ilusión» con una veinteañera que no es Sofía Suescún.

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