Esta semana, la revista Lecturas venía cargada de noticias. Para empezar, se hacía eco de las declaraciones de Antonio David Flores en el programa en que colabora, Mujeres y Hombres y Viceversa, sobre su hija Rocío, que ya es mayor de edad.

Afirma que su hija, que vive con él desde que tenía 15 años, no quiere salir en la tele ni en ningún sitio, sólo seguir estudiando, y no cree que tenga que ocultar los sentimientos de la joven hacia Olga, su mujer, de la que ha llegado a decir que es su madre “Olga es con quien está mi hija cada día, es de quien ha recibido atenciones y cariño”. Rocío la conoce desde que tenía 4 años y le encanta estar con ella, mientras que de la pareja de su madre, Fidel Albiac, dice en las redes sociales que “No es mi padre ni nada mío”.

Al comentario de que Rocío Carrasco debe estar falta ante la actitud de su hija, Antonio David reacciona con sarcasmo “Sí, dicen que está en depresión… no me hagas hablar”. Además, entiende que no debe meterse en la relación entre madre e hija, que es nula “es un asunto entre adulto y adolescente, y el adulto debe tener cierta madurez y sensatez para ceder un poco”.

Señala también que a pesar de tener la custodia compartida del pequeño David, no mantiene comunicación con su madre.

Cambiando de tema, las noticias que nos llegan sobre Lina Morgan no son tan buenas como esperábamos tras su salida del hospital. La actriz no puede ni comer ni beber, se alimenta a través de una sonda en el estómago, y tiene que taparse la traquea -en la que tiene puesto un tubo- para hablar. Requiere cuidados continuos y sería muy complicado atenderla en casa, así que ha ingresado en una residencia con atención médica las 24 horas, que tiene todos los servicios que requiere su estado. Por ella, pagará 3.439 euros mensuales. Se señala en el reportaje que la residencia es muy poco acogedora, que más bien parece una cárcel de oro con seguridad extrema y cámaras que vigilan cada rincón de las instalaciones. Sólo recibe las visitas de su asistente y el personal que la atiende. Desde luego, qué vejez más mala está teniendo una persona tan querida como Lina Morgan. En mejor situación económica que otras actrices, pero sola y enferma.

Otra gran artista pasa por malos momentos. Encarnita Polo, de 75 años, ha sido operada de cáncer de pecho, y ahora se somete a radioterapia. Reconoce que está “regular, un poco pachucha” pero tiene mucho ánimo “hay que dar fortaleza, no para mí, sino para mucha gente que lo padece”.

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