El número 3.953 de la revista Semana, recoge unas emotivas declaraciones de Carmen Clavijo, esposa de Pepe García Galisteo, hermano menor de Carmen Sevilla, en las que asegura que Augusto, el único hijo de la artista, no les deja visitarla en la residencia.

Pepe era el ojito derecho de Carmen Sevilla, y fue su persona de confianza durante décadas. Es más, tras la inesperada muerte de su marido, Vicente Patuel, se refugió en él: “Hemos estado siempre muy unidos. Carmen pasaba las navidades con nosotros, gran parte del verano… lo compartiamos todo” cuenta su cuñada.

Ahora, ya no pueden ni ir a verla a la residencia, porque, según cuenta, “su hijo Augusto no lo consiente. Él se ha encargado de separar la familia. No podemos ni hablar por teléfono ni ir a visitarla”.

CARMEN SEVILLA

Explica que le daría mucha pena que su marido no pudiera despedirse de su hermana “Nos enteramos por la prensa que estaba en una residencia” y dan por hecho que si le pasa algo, también tendrán que saberlo por los medios. “Mi marido está también enfermo, tiene Parkinson desde 2002 y está estabilizado. Tiene una persona en casa que está especializada y además va a una asociación para el tema cognitivo. Está muy bien cuidado”. Por eso, le enerva que Augusto asegure que su madre tenía dos enfermeras “ella sólo tenía la chica de servicio y ya”.

Carmen Clavijo sólo pide “Que nos dejara verla. Aunque no nos conozca, la puedes coger la mano o darle un beso. Cuando estaba en casa, nos conformábamos con escuchar su voz si no podíamos subir a verla. Ahora ni eso. Es como si se hubiera ido sin irse”.

El testimonio de la cuñada de Carmen Sevilla, casan perfectamente con lo que publicaba el diario ABC a finales de 2013.

Inhabilitada para administrar su gran fortuna, dado que no dispone de facultades para manejarla, se encuentra permanentemente acompañada por el propio Augusto (a pesar de que durante un tiempo madre e hijo estuvieron alejados) y su hermano Pepe García Galisteo, quien tiene fijada su residencia en Málaga, pero que pasa largas temporadas a su lado, en el piso de la calle Rosales. Es sabido que la relación entre tío y sobrino no es buena, y que tratan de evitarse lo más posible para no coincidir.

Recordemos que hace pocos días también se publicaban unas declaraciones de Augusto Algueró Jr. en las que señalaba que su situación económica no era muy boyante, porque su madre había tenido “problemas con Hacienda” y que tenían lo justo para ir tirando, ya que él estaba sin trabajo, y suponemos que su separación tampoco habrá contribuido mucho a mejorar esta situación.

Una verdadera lástima lo que está ocurriendo en la última etapa de la vida de una artista tan importante y querida.

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