Diego Matamoros ofreció este sábado en el Deluxe su entrevista más reveladora, aportando datos desconocidos hasta ahora.

Comenzó la entrevista Diego confirmando que Makoke apartó a Kiko de todos los hijos y muy especialmente de la pequeña Irene, de la que llegó a decir a su empleada de hogar que no era hija de Kiko, conversación que escuchó Diego y que les hizo abandonar Marbella, donde estaban pasando unos días de vacaciones.

Tanto es así que Makoke no quería que Irene recibiría “ni un céntimo” para la Universidad, así lo escuchó el abogado que llamó a Kiko para pedirle que incrementase la cuantía de la pensión para poder hacer frente a los gastos de la carrera.

El dinero, el protagonista de la relación entre Kiko y Makoke

Lo verdaderamente increíble es que Kiko consintiese todo esto “se volvió loco por esta mujer y lo ha perdido todo” dice Diego, que señala que Makoke ha estado veinte años sin dar un palo al agua mientras Kiko “se rompía los cuernos” trabajando para financiar el tren de vida que llevaban, y que en cuanto el dinero se esfumó, el amor también lo hizo.

Diego no sabe cómo Makoke va a poder hacer frente a la hipoteca puente que tiene de sus dos casas, los intereseses y la comunidad, que asciende a 7.000 euros al mes, y además desmiente que haya pagado a Hacienda “ha pagado 50.000 euros pero debe cientos de miles, ya que ha facturado dinero de Kiko que no se podía facturar a través de la sociedad que administraba.

Esto significa que Makoke era perfectamente conocedora de la situación económica de su marido, ya que era la administradora única de la sociedad a través de la que Kiko facturaba sus trabajos.

Kiko era consciente de las infidelidades de Makoke

Pero, hay mucho más: Diego asegura que su padre era conocedor de las infidelidades de Makoke, pero que no lo ha reconocido por orgullo, y que la relación con el hombre de Ibiza no se limitó a una vez hace diez años, sino que se ha mantenido en el tiempo, al menos hasta hace tres años.

Tan conocedor era de las infidelidades que, cuando hace diez años, Makoke se quedó embarazada, Kiko dudó de su paternidad y pidió pruebas, aunque finalmente la gestación se malogró, desconociendo Diego la causa.

El elevado tren de vida de Kiko

Afirma que su padre sigue viviendo a todo trapo, jactándose de ello, y que se ha acostumbrado a vivir en el alambre. Tanto es así que está conduciendo un Jaguar que está a nombre de Diego, y a éste le llegó el otro día una sanción por no haber pasado la ITV “conduce sin ITV y sin seguro en un coche a mi nombre” asegura.

Sin embargo, sigue racaneando la pensión a su hija pequeña, ingresando el dinero mes sí, mes no, para que no se acumulen tres meses, algo que le traería problemas, y además haciéndolo el veintitantos de mes.

Kiko echó de casa a su hijo Diego

Ha aportado unos datos esclarecedores y que desconocíamos: Diego sólo ha vivido 2 años y medio con Kiko y Makoke, no los siete o nueve que afirman ellos. Llegó cuando tenía algo más de 13 años y estuvo hasta los 16.

Se fue a vivir con su padre porque no les pasaba la pensión “me fui con él para comer, fui un poco egoísta” pero el tiempo que vivió allí tuvo que ver cómo Kiko y Makoke se iban a viajes paradisiacos, a todo tren, y a él le dejaban en casa. Así que, un día, vio que tenían un montón de billetes de 500 euros y decidió coger la pensión que les correspondía y dársela a su madre. Entonces, Kiko y Makoke le echaron de casa.

No comprende cómo a Laura se le ha podido olvidar todo esto, y tener ahora una relación idílica con su padre, aunque matiza que Laura es igual que su padre al cien por cien y que también le gusta tener un nivel de vida alto.

Diego no considera a Anita su hermana

Diego reconoce no tener ningún tipo de sentimiento hacia Anita, la hija de su padre y Makoke, ni ella los tiene hacia él ni hacia ninguno de sus hermanos de padre, salvo Laura con la que tiene más relación.

Diego tenía 14 años cuando nació Anita, y ésta tenía dos cuando Diego se marchó de casa de su padre. Según cuenta Diego, cuando iba de visita, ella decía “hola” y se marchaba a su habitación, ya que Makoke tenía buen cuidado en que no se relacionase con él ni con el resto de hermanos.

Sobre la advertencia que le ha hecho Makoke a Kiko para que se calle “porque Javi ha visto mucho”, Diego no cree que el hijo de Makoke sepa más que lo que haya podido escuchar en las discusiones que se vivían en la casa, que ya es bastante porque Diego asegura que la casa de Kiko y Makoke era, casi siempre, “una batalla campal”.

Kiko deja plantado al programa

Kiko Matamoros tenía que intervenir desde la discoteca “Oh My Club” pero cuando conectaron sólo dijo que lo que estaba diciendo Diego eran sandeces que le producían risa y dio por concluida la intervención, negándose a continuar y tratando de malas maneras a la reportera del programa, tanto que la novia de Kiko tuvo que pedirle disculpas por su comportamiento.

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