El enfrentamiento entre Belén Esteban y el que fuese su novio – un amor de verano según ella- durante cinco años, Juan Carlos Castilla “El Castas” -ella asegura que nunca le llamó por su nombre de pila sino “El Castas” porque a toda su familia le llamaban así por su apellido-  tuvo tres tramos muy diferenciados.

En el primero, una Belén muy segura de sí misma, decidió que tenía que dar la cara y de hecho no le tocaba ir al programa, pero fue sin cobrar para enfrentarse a su ex y dejar las cosas claras. En el segundo, un sosegado y conciso Juan Carlos Castilla, desgranó una historia de amor que llegó a convencer y emocionar a colaboradores y a buen seguro que a muchos espectadores, pero en el tercero, la buena imagen que había dado se desvaneció por completo, siendo incapaz de aguantar el enfrentamiento con los colaboradores y la propia Belén sin recurrir al insulto, y mostrándose cada vez más inseguro y a la defensiva.

 DELUXE EL CASTAS

Juan Carlos asegura haber conocido a Belén en Aranda de Duero, Burgos, a donde ella iba los fines de semana porque allí vivía su abuela. Él trabajaba en la discoteca y tras una noche de fiesta se intercambiaron los teléfonos.

Ella fue quién le pidió salir el 14 de junio de 1990 y a los cuatro meses comenzaron a mantener relaciones íntimas, algo que a Belén le duele especialmente porque siempre ha mantenido que Jesulín de Ubrique fue su primer hombre.

“El Castas” cuenta que Belén era muy vaba “no le gustaba trabajar” y que para que hiciera algo la metieron a trabajar en un McDonalds. Vamos, un trabajo que le sobraba a este chico, porque no sabemos de dónde sacaba el tiempo para trabajar en un bar, una discoteca, en una pescadera… y tanto en Aranda de Duero como en Madrid. También dice que le pagó estudios de auxiliar de enfermería pero que era mala estudiante. Lo que sí le gustaba era ir de fiesta y tontear, según dice, y añade que además era muy celosa.

El relato más sorprendente llegaba cuando explicó que estuvieron viviendo 3 meses juntos en Irlanda donde él fue a trabajar con su jefe de la discoteca de España, y que ella se quería casar pero él no. Fueron 5 años de relación que acabaron, según él, cuando Jesulín apareció en la vida de Belén. Su hermana le avisó que había visto a la que entonces era su novia, con el torero, cenando y saliendo por ahí, y él no la creyó, aunque enseguida empezaron a llamarle cornudo por todo el pueblo, hasta con carteles y él comenzó a notarla distante. El 24 de diciembre, Belén le llamó al bar donde trabajaba y le dijo que su relación se había acabado.

El programa viajó a Aranda de Duero, donde el padre de Juan Carlos hasta mostró el dormitorio donde dormía la pareja. Una de sus hermanas, Pili, no entendía cómo Belén negaba a su hermano “Ella estaba muy ilusionada, y la hemos querido mucho”. Confirmaba también que los supuestos cuernos con Jesulín fueron la comidilla del pueblo durante un buen tiempo.

Una vez ya sentado con los colaboradores, el protagonista de la noche reconoció que su familia no apoyaba al principio que fuese a televisión, pero que al ver que Belén le negaba, le animaron. De paso, confesó que en esos cinco años fue infiel a la de Paracuellos una noche, pero que se lo contó y le perdonó.

Entonces, entró Belén Esteban como una exhalación, exclamando que le parecía vergonzoso lo que estaba diciendo, que era todo mentira, que nunca tuvo relaciones sexuales con él, que sólo estuvo en Irlanda un par de días con una amiga, que ese hombre nunca le había pagado estudios, y que siempre que iba a Aranda preguntaba por él porque había estado enfermo. Le preguntó que cómo no tenía fotos de Irlanda, y sólo sacaba unas pocas en las que también había otras personas, y él contestó que él se quedó tan mal por la ruptura que tiró todas las fotos, y que las que había llevado al programa las había tenido que pedir.  La madre de Belén también entró por teléfono para desmentir lo de los estudios y lo de Irlanda y asegurar que Juan Carlos y Belén sólo habían sido amigos del pueblo.

Tampoco pudo describir Juan Carlos unos lunares que Belén tiene en los pechos – y que enseñó a Kiko Hernández–  y ella fue ganándose cada vez más la complicidad de sus compañeros de programa. Cuando Belén preguntó a Juan Carlos que cómo aparecía ahora después de tantos años, él, visiblemente contrariado ya por la evolución de la entrevista, espetó “Y tú llevas 20 años viviendo de un polvo” algo que puso muy furiosa a Belén, que no dudó en defender a Jesulín de Ubrique cuando Juan Carlos se refirió al torero como “el otro” y lo hizo de esta manera “el otro tiene nombre, se llama Jesús Janeiro Bazán y ese sí que ha sido el hombre de mi vida, porque es el padre de mi hija”.

El caso es que esta entrevista va a dar mucho que hablar, porque aunque al final la balanza se decantara por la colaboradora de Sálvame, tampoco ofreció los datos que todos esperábamos y que podían tirar por tierra la historia de Juan Carlos Castilla. Podía haber desmontado la historia rápidamente rebatiendo los hechos que iba contando su ex pero sólo lo hizo con el asunto de Irlanda y de los estudios, tanto de la academia de Madrid como del profesor de inglés que supuestamente la puso el que se supone que era su pareja, cuando se fueron a Irlanda.

¿Vosotros qué opinais?

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