Ángel Garó ha anunciado el próximo estreno de su nuevo espectáculo en el que no faltarán alusiones a Gran Hermano Vip.

Hasta casi las 03:00 de la madrugada ha tenido que esperar Ángel Garó para comenzar su intervención en Sábado Deluxe, en la que ha hablado de su nuevo espectáculo “Tanto Mío” que estrenará el 7 de junio en el Auditorio Edgar Neville de Málaga.

En este espectáculo, cuyo estreno tendrá fines benéficos, no van a faltar las alusiones a sus vivencias en Gran Hermano Vip, reality del que ha contado una anécdota que desconocíamos: Ángel llevaba muy mal no poder escribir ni dibujar, así que, cuando iba a la “Playa” lugar en el que no se puede grabar, aprovechaba para dibujar en las paredes valiéndose de las colillas.

Explica que, si ha estado desaparecido desde su salida del concurso, ha sido porque inmediatamente se puso a escribir su nuevo espectáculo.

El humorista, de 54 años, no se cierra a ser padre, ya que además dice tener una relación con sus sobrinos que es más de padre que de tío, pero no en un futuro inmediato, como se anunció en una revista, exagerando unas declaraciones suyas.

Preguntado por si había llamado a Verdeliss tras su parto prematuro, ha sido muy rotundo “A esa señora no la voy a llamar” recordando que dijo que le daba miedo, habiendo estado él un año como presunto maltratador hasta que tuvo lugar el juicio.

Está claro que no se arrepiente de lo ocurrido con Verdeliss en la casa, ya que durante la entrevista ha vuelto a insistir en el tema “nos dijo que le robábamos la leche de su hijo, ¡Pues quédate en tu casa y cuida de tu hijo!”.

Preguntado por si cree que su polémico paso por Gran Hermano Vip, en el que exhibió un fuerte carácter, puede pasarle factura en su regreso al teatro, el humorista ha contestado que se queda con lo bueno de su paso por el reality “Hay veces que me ponía irascible porque veía cosas que no me gustaban (…) pero también tenía carácter para quitarme de comer y dárselo a los demás y hacer una convivencia familiar, o al menos, intentarlo”.

Asegura, por último, que su paso por el calabozo – donde estuvo 24 horas- le dio mucha fortaleza, pero no está muy conforme con la actuación policial, asegurando que “los que nos cuidan” actuaron con mucha ligereza” deteniéndole  “sin preguntar” por un esguince de tobillo “que no era una puñalada ni una paliza, era un esguince de tobillo”.

La entrevista acabó abruptamente dejándole con la palabra en la boca mientras trataba de explicar lo que sentía durante su experiencia en el calabozo “durmiendo sobre una losa” sin despedirle, ya que tenían que ir a la actuación musical porque se quedaban sin tiempo. 

Comentar

Comentarios