Amador Mohedano ha elegido la revista Semana para publicar sus memorias. Desde luego, ya el primer capítulo no tiene desperdicio.

Amador afirma que está en su derecho de contar su verdad sobre Rocío Jurado, porque ha tenido la suerte de estar con ella día y noche. No le mueve sólo el dinero “de importarme el precio habría aceptado ofertas bastante más elevadas” pero ha preferido una revista seria y de toda la vida como Semana. Aunque, el dinero tampoco le viene mal, porque tiene proyectos que requieren financiación, como una sala de fiestas en Sanlucar que se llama “La Más Grande” y que se inaugura el 10 de julio.

Además, ahora mismo, no tiene trabajo. Su contrato en Mujeres y Hombres y Viceversa terminó en junio, y de momento, no le han llamado. La causa, la demanda que interpuso su hija Chayo “están a la espera de que ella quiera negociar esa demanda, retirarla o seguir adelante (…) tenía un trabajo cómodo y he ganado un dinero que me viene muy bien. Pero, moralmente, no puedo presionar a mi hija” dice.

El primer capítulo de las memorias se titula “La traición de mi sobrina”.

La traición de Rocío Carrasco, según cuenta Amador, tiene que ver directamente, tal y como se ha estado especulando estos años, con el especial que se emitó en TVE en diciembre de 2005, la última gala de Rocío Jurado, y el CD+DVD que se hizo de ella.

Cuando le diagnosticaron la enfermedad a Rocío, en 2004, Amador tenía dos proyectos para ella, uno idea suya y otro de una editorial. Todo quedó aparcado porque su salud era la prioridad. El caso es que cuando Amador acudió a la inauguración de la taberna andaluza que habían montado Rocío Carrasco y Fidel, vio que estaba allí Raúl López, que fue director de CBS Sony. Le dijo que conocía a Fidel del gimnasio. “La idea que yo plantee a la discográfica ellos ya la tenían en mente” pero no era el momento de hablar de trabajo con Rocío, claro.

Le extrañó un poco a Amadro la amistad entre Raúl y Fidel, pero no pensó nada raro hasta que Rocío, tras su primera operación, le dijo “Raúl López ha estado aquí con Fidel y me ha contado un proyecto muy bonito: hacer una gala con artistas variados”. Amador se quedó de piedra, claro. Le preguntó Rocío si no habían hablado con él, y como pasaban los días y no se ponían en contacto con Amador, fue éste a citarse con ellos.

Amador les dijo: “Cómo tenéis el atrevimiento de proponerle a Rocío una cosa sin contar conmigo (…) el mánager soy yo y la forma de hacer las cosas es proponer la idea al representante y él se lo plantea al artista si lo cree interesante. Además, eso que proponeis estaba pensado y hablado, no con ella pero sí con la discográfica”. Ellos negaron que quisieran pasar por encima suyo, pero aquello continuó avanzando a sus espaldas y un día citó a Raúl en la calle y le advirtió que no iba a permitir que se metiera con el pan de sus hijos. Él volvió a negar que fuera así, pero la realidad es que entre él y Fidel “hicieron la trama, buscaron los momentos para hablar con Rocío, y la engolosinaron”. Tiene claro que fue Rocío Carrasco quien influyó en su madre para que el proyecto lo hiciera Fidel, y se siente traicionado por su sobrina.

El colmo fue cuando le llamaron de TVE para decirle que uno que decía ser sobrino suyo había ido a proponerles un proyecto, pero que como el que era el mánager era yo, que querían su garantía… y Amador tuvo que contestarles que adelante, que el proyecto era bueno “por no dejarles con el culo al aire… y por no quedar yo como un idiota”.

Amador ya no podía más y le reprochó a su hermana que consintiera que esto se hiciese a sus espaldas “y que me lo cuentes como si yo estuviese enterado. Si esto se hace sin mí, cojo y me voy. Yo y la que está ahí, que te limpia, te cuida y te peina”. Pero, Rocío se arrodilló ante él y le rogó “No, tú no te puedes ir, júrame por mamá que no. Tienes que estar conmigo”. Así pues, Amador juró que siempre iba a estar a su lado , pasara lo que pasara”.

Amador siguió tragando y aguantando por su hermana, y hasta se puso a ayudar en la preparación de la gala. Se grabó en dos días a pesar de lo débil que estaba Rocío “porque era como una extraterrestre”. Y entonces, llegó el momento de grabar el DVD y el CD. Para ello, había que corregir y perfeccionar el audio. Durante 15 días fue a recoger a Rocío para llevarla al estudio, pero después Rocío se puso muy mal y tuvo que volver a Houston. Ella le dijo que se encargase de continuar “tú mira las portadas, los niveles, los planos, la voz”. Amador siguió trabajando en ello tardes y noches con el técnico, pero su sorpresa fue que cuando llamó para avisar que iba a seleccionar la portada al día siguiente, le contestaron que ya estaba elegida. Resulta que el trabajo de Amador y Rocío en el estudio había sido en vano, porque le dijeron que para qué había estado yendo al estudio si ya estaba terminado todo el disco.

No quiso Amador liarla en condiciones, por lo mala que estaba ya su hermana. El disco fue superventas, como la propia Rocío Carrasco le anunció a su madre en Houston, generó “un pastón” del que Amador sólo vio la parte de mánager por la actuación, no por los derechos del disco ni del DVD. Rocío Jurado tampoco vio nada porque murió antes de recibir los porcentajes de ventas, de los que se habrá hecho cargo su heredera universal, que es Rocío Carrasco “y quien tenga al lado, porque uno comparte con su pareja lo que haga falta”.

Ocurrió algo similar con una película sobre Rocío que quería hacer la directora Gracia Querejeta. Rocío Carrasco llamó a su tío Amador para contárselo y decirle que Gracia necesitaba un montón de documentación y datos. Amador pasó página de lo sucedido y hasta invitó a Chipiona a Gracia para enseñarle lugares y contarle la vida de su hermana. Con ello, Gracia Querejeta hizo un dossier muy completo para hacer la serie, pero Rocío Carrasco quería que se tratase muy por encima el capítulo de Ortega Cano. Amador le dijo que no se trataba de lo que ella quisiera, que era parte de la vida de su madre, y como la directora no quería líos de familia desistió del proyecto. Luego, Rocío, por su cuenta, y con el dossier que tenía de Gracia, buscó otra persona para hacer la película. Amador se enteró de casualidad de que estaban rodando escenas en la playa de Chipiona. Pidió explicaciones a su sobrina y esto lo vio como algo normal “hemos estado rodando escenas para la película de mamá”. Él le dijo que cuándo iban a supervisarla, y ella le contestó que “te tocará verla en el sofá de tu casa, como la voy a ver yo”.

De la película, nada se ha sabido. De lo que sí sabe es del museo de Rocío Jurado, que ahora parece que quieren abrir, y donde trabaja una prima de Amador que está cobrando más de tres mil euros. Amador trabajó día y noche en él, y cuando ya estaba a dos meses de inaugurarse, se paraliza. Rocío Carrasco dice que hasta que no se arreglen las cuentas, no quiere saber nada.

Lo que ocurrió es que, supuestamente, el alcalde anterior, utilizó parte de una subvención europea para naves agrícolas, para acondicionar el museo provisional. Amador asegura que no tiene nada que ver en eso, y lo confirma el nuevo alcalde, que no es problema suyo ni de Amador lo que pudiera hacer el alcalde anterior. Que eso hay que aclararlo con la Unión Europea, que podría reclamar ese dinero si se inaugurase el museo. Por eso se paralizó todo.

Ahora, todos hablan maravillas del ingente trabajo de Amador en el museo, pero a él le duele que Rocío no haya ido a verlo, ni haya hablado con él después de que el alcalde y el concejal de cultura hayan hablado con ella y “me hayan puesto por las nubes”.

Desde entonces, tío y sobrina no han vuelto a hablar. Amador concluye el capítulo deseando a Rocío que sea muy feliz y que su hijos tengan mucha salud.

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