Seguimos sorprendidos por la retirada de Kiko Rivera justo cuando parecía pasar por su mejor momento personal y profesional.

En la revista Semana, su esposa, Irene Rosales, explica que Kiko lleva muchos años trabajando, y además en el mundo de la noche, que quema mucho, y tras ponerse malo con fiebre le vino un poco de bajón psicológico y vieron que necesitaba hacer un parón.

La sorpresa ha sido enorme, nada hacía pensar que Kiko estaba pasando un bajón ni una depresión, sino todo lo contrario. Sus declaraciones en la misma revista de hace unas semanas, le mostraban en su mejor momento, con su hija recién nacida, comenzando por fin sus conciertos en directo, con un verano cargado de trabajo y con un nuevo single a punto de ser lanzado. De hecho, se publicó pocas horas después de su comunicado anunciando su retirada. La propia Anabel Pantoja ha reconocido que no sabía que lo estuviera pasando tan mal.

Precisamente, Irene dice que esta retirada está muy relacionada con este gran momento laboral “tiene muchos proyectos y muy buenos y ha decidido hacer un parón grande, ponerse fuerte, estar bien, sano y fuerte, para todo lo que le venga”.

Irene Rosales ha dejado claro que lo que le ocurre no tiene nada que ver con la banda gástrica que le ha hecho perder 32 kilos y mejorar mucho su salud. De los rumores sobre supuestas adicciones, no quiere entrar y no es algo que le preocupe “Ojalá que quien esté en esa situación salga”.

Una de las bases de la recuperación de Kiko será el deporte “queremos hacer ejercicio juntos con un entrenador personal, y para hacer actividades en pareja, que nos viene muy bien”.

La verdad es que mucho no nos convencen estas explicaciones. Parar en el mejor momento, cuando además se le veía feliz con una familia formada y un matrimonio estable, mostrando imágenes en Instagram en las que no dejaba de mostrar lo bien que le iban las cosas y que, la verdad sea dicha, habían logrado mejorar muchísimo la imagen que algunos tenían sobre él. Por cierto, borró todo su Instagram, según dice Irene porque quiere empezar desde cero en las redes sociales. Por cierto, su retirada también afecta a los contratos que tenía con diversas marcas para promocionar productos en Instagram. Vamos, que pierde también sus ingresos como influencer.

Al menos, Kiko ya tiene el parte médico que necesitaba para justificar las cancelaciones de sus conciertos, ya que algunos promotores estaban molestos por la falta de justificante médico. Ya lo tienen, rubricado por el Servicio Andaluz de Salud. Sin embargo, los medios no tendrán acceso al documento, de hecho, se ha avisado que es un documento confidencial y cualquier filtración a terceros podría tener consecuencias legales.

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