Supervivientes ocupó buena parte del Deluxe entre el debate y las intervenciones de la hija de Gil Silgado y María Lapiedra. Arévalo demanda al hermano de Francisco.

Dulce y Paz Guerra, la madre de Alejandro Albalá, compartían plató por primera vez, y la primera le dijo a la segunda todo lo que pensaba sobre su hijo, más o menos lo que ya sabíamos, que era un vago, que iba del sofá a la play y de la play al sofá, y que si estudio para auxiliar de vuelo en la academia de abajo de su casa fue porque ella misma se lo pidió. Añadió que Chabelita le pagaba absolutamente todo porque él no quería trabajar.

Paz Guerra trataba de encontrar argumentos para defender a Alejandro, pero no era fácil. Finalmente sí contó algo nuevo, que su hijo le pidió que fuera a buscarle y le sacara de allí porque su relación con Chabelita era tóxica, y así lo hizo. De hecho, Paz asegura que prefiere “100 Sofías” a una Chabelita. Sólo de imaginarnos cien Sofías nos dan ganas de huir al Tibet.

Pero, lo que no esperaría seguramente es que Maite Galdeano, madre de Sofía, entrase desde su domicilio – recordemos que está enferma y no puede viajar- para corroborar punto por punto todo lo que había dicho Dulce. Lo mismo que hizo con Chabelita lo repetía con Sofía, no hacer nada, no aportar nada y dejar que le mantengan.

A Paz Guerra le venían por todas partes, porque también entró Chabelita por teléfono para apoyar todas las afirmaciones de Dulce y recordarle a su ex suegra que se verían el 20 de noviembre en los juzgados, ya que la demandó por injurias.

Pero, el momento más tenso de la noche llegó con las declaraciones de Juan Ramón, hermano de Francisco. Recordemos que éste reconoció que son seis hermanos y no se habla ninguno. Juan Ramón afirmó que Francisco tiene serios problemas económicos y que los hijos de Paca han tenido que dejarle dinero. Culpa a Paca Ribes de alejar a Francisco de toda su familia y de tenerle totalmente dominado “ella es la que mueve los hilos” y no duda en llamar a su cuñada “Paca la pajarraca”. Asegura que ha querido reconciliarse con su hermano pero que Paca no le ha dejado. Dice de Francisco que es un prepotente, un mentiroso compulsivo y un soberbio, y que si no haces lo que él dice, dejas de ser su amigo. Eso sí, su participación en Supervivientes le está gustando mucho y le ve ganador.

Pero, lo peor fue cuando se puso a atacar a Paco Arévalo por defender a su amigo Francisco “como nadie te quiere para trabajar, tienes que hacer esto para chupar cámara (…) Paquito, que te conocemos todos,  no tienes ni idea, tonto. Yo he compartido contigo muchos escenarios y ya te conocemos y sabemos cómo eres y a lo que te dedicas (…) eres un mentiroso y un embustero”.

Arévalo le contestó que en su vida se había juntado “con gente de esta calaña” y le recordó la demanda que le había puesto por el comentario que puso en Facebook y que después borró, y en el que llamaba drogadicto. El comentario decía “Cómo se puede ser tan sinvergüenza, debe ser todo lo que te has metido por los conductos respiratorios, eres un ser maligno, ojala te pudras”.

Paca Ribes entró por teléfono para agradecer a Arévalo la defensa que estaba haciendo de su marido, para recordar a Juan Ramón que estaba demandado, y para señalar que todo el mundo en Valencia quiere a Arévalo mientras que a Juan Ramón no le puede ver nadie. Cuando Paca entró por teléfono, Juan Ramón dio por terminada la conexión, quitándose el pinganillo.

Anabel Gil se quedó sin su cara a cara con su padre, que era la única manera de poder hablar con él. Pero, la dirección del programa ha decidido suspenderlo tras la sentencia que condena a Gil Silgado a 9 meses de prisión por coacciones a Mª Jesús Ruiz.

Aún así, Anabel ha acudido al programa y ha contado que para su madre casi es un alivio la suspensión del cara a cara, ya que lleva muy mal todo este tema, ya que no entiende que una separación implique que el padre rompa la relación con sus hijos y no deje de hacerles feos y desplantes.

Ha opinado de Mª Jesús – a la que considera la mala hierba que ha envenenado a su padre contra sus hijos- que como espectadora de Supervivientes ha dado juego hasta que fue al juicio y ahora preferiría estar fuera porque están pasando cosas.

En cuanto a María Lapiedra, ya no se puede callar sobre la actitud de su ex marido, ya que pidió que el día 5 de abril, cumpleaños de una de sus hijas, recibiera algún dibujo y pudiera felicitarla, y él lo impidió. Cuenta María que le ha tenido que pagar 1.400 euros para que cuidase de sus hijas mientras estaba en la isla, además de los gastos de la casa, guarderías… El colmo es cuando ha relatado que le da 50 euros a Mark para que no aparezca en casa cuando está con Gustavo.

Además, Mark las ha llevado al psicólogo mientras ella estaba en la isla para tener el informe para el juicio. María lleva desde diciembre tratando de firmar un convenio amistoso “pero no hay manera”. Dice que la culpa la tiene ella, que pensó que Mark era mejor persona y se confió. De todas formas, intente lo que intente Mark, el que María haya abandonado el concurso para estar con sus hijas dice mucho a favor de ella.

En otro orden de cosas, Diego Arrabal confirmó que Gustavo González y él han dejado de ser socios, señalando que “los que conocemos a Gustavo de toda la vida, no le reconocemos desde que está con María”.

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