Belén Esteban está exultante. Para ella, aparte del dinero, lo más importante que es que España se entere de que no mentía.

En una entrevista realizada por Antonio Rossi para la revista Semana, Belén Esteban explica cómo se siente tras desestimarse el recurso de su ex representante y hacerse firme la sentencia que le condena a pagarle a Belén casi 600.000 euros, casi cien millones de pesetas.

Las cifras de la sentencia:

Se ha desestimado el recurso que interpuso Toño Sanchís, y se ha condenado a la empresa de Toño a pagar a Belén 388.868,14 euros. Ha esto hay que sumarle casi 77.000 euros de intereses, más de 122.000 euros por las costas del juicio a lo que hay que añadir las costas del recurso. En total la cantidad que tiene que darle Toño a Belén llega casi a los 600.000 euros.

Además, está lo que Toño ya le ha pagado a Belén: 372.000 euros cuando se destapó el escándalo, casi 34.000 euros el pasado noviembre tras embargarle las cuentas y más de 12.000 este mes de febrero cuando le embargaron el dinero que había obtenido por la venta de un coche.

Cuenta Belén que si no se hubiese dado cuenta de lo que ocurría, en un año Toño le hubiese quitado todo. Señala que él controlaba su vida, quería separarle de todos y que rompiera con Miguel.

Belén ya puede decir quién le puso sobre aviso: Mª José, la ex secretaria de Toño, que cuando se fue la llamó llorando “diciendo que me quería y que mirara mis cuentas”. Le habló de un dinero que no le daba, y que Toño le decía que no lo hacía porque se lo gastaba “me lo guardaba en su cuenta, a su nombre, y así, si me pasaba algo, nadie sabría que era mío”.

Continúa explicando que “él mismo creaba una factura a mi nombre para su sociedad por el importe que él quería . Pagaba todos sus impuestos con el dinero que cobraba yo o creaba facturas a nombre de su empresa y las pagaba con mi dinero por lo que encima desgravaba todo”. Y anuncia que ahora va a ir por lo penal “contra él y contra la entidad bancaria” y que si no lo ha hecho antes es porque se paralizaba la otra demanda “este señor tenía el control de unas cuentas que se han abierto con firmas falsificadas. Hasta seis firmas mías y de mi hermano. No sé si las ha falsificado él, pero que se ha beneficiado… eso seguro”.

También relata un detalle ocurrido durante su participación en Gran Hermano Vip: le pidió a Toño que no le cobrase el 20% a sus amigas Tina y Mariví, que fueron a defenderla a plató “¿Sabes de qué me he enterado? No se lo cobró a ellas, me lo cobró a mí”.

Tiene claro que Lorena, la mujer de Toño, es cómplice de todo, y explica que fue ella la que tuvo que declarar en el juicio, que él no tuvo que hacerlo “Lorena se puso a llorar porque la jueza se puso a preguntar y ella no sabía contestar nada, ni la dirección de la oficina, siendo ella la dueña”.

Señala Belén que cuando Toño se llevó más dinero fue cuando peor estaba ella “no le venía bien que me recuperara, así de claro”. Ha podido demostrar más de 380.000 euros, pero hay otros trescientos mil que no ha podido demostrar documentalmente, y por ello no los ha reclamado.

Belén tiene claro qué va a hacer con el dinero “tengo que pagar casi la mitad a Hacienda cuando lo cobre y luego, con lo que quede, pagar la hipoteca de mi casa y guardar para el futuro”.

Recalca Belén que no quiere la casa de Toño, que quiere su dinero y que si no se lo da, la casa saldrá a subasta “no me da pena nadie, yo no le di pena a él ni pensó en los mios”. Aunque ambos trabajan en la misma cadena, él la evita desmaquillándose en otro sitio o marchándose por otra puerta. Ella tiene ganas de cruzarse con él, sonreirle y decirle “te he ganado” aunque Miguel le advierte que mantenga la cabeza alta. Para Belén, es obvio que Toño está acabado pero a ella le da igual.

Aunque no parece que vaya a haber una boda inmediata, todo este proceso ha unido más si cabe a Belén y Miguel. Ella es muy nerviosa y él la tranquiliza, aunque estos últimos días reconoce que “no había Dios que me aguantara” y añade que “Miguel ha aguantado de todo por parte de Toño: que si iba a ser mi representante, que si iba a dejar su trabajo, que si tenía la culpa…”

Ahora, Belén afirma que es una persona feliz “estoy en la mejor etapa de mi vida. Tengo todo: mi hija, mi familia, Miguel, amigas, compañeros que sé que me quieren y mis jefes que sé que también han cuidado de mí”.

Nos alegramos mucho por Belén, pero mucho nos tememos que Toño no se va a dar por vencido. De momento, ha contratado a Cynthia Ruiz, una abogada que ha ganado varias demandas a la productora de Sálvame.

La revista Semana está a la venta al precio de 1,80 euros. También está la versión en formato pequeño, al precio de 1 euros.

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