12 horas antes de partir hacia Honduras, María Lapiedra se sometió a un polígrafo de lo más interesante.

María se ve con posibilidades de ganar Supervivientes, y Gustavo González está convencido de que va a hacer un buen concurso. Sin embargo, ella no quiere que su pareja sea quien le defienda en plató, porque a él le gusta “Pascualina” no María Lapiedra. Sin embargo, ella dice que la que va a ir a la isla es “Pascualina” así que no se entiende mucho su postura.

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María asegura que, si no tuviese pareja, estaría dispuesta a cambiar comida por sexo, algo que dejó perplejo a Gustavo. Su asombro continuó al afirmar ella que estaría dispuesta “a cualquier cosa” por ganar el reality, aunque puntualizó que se refiere a superarse e intentar ser la mejor en todo “no a hacer la puñeta a nadie”.

También le preocupa al fotógrafo el “pronto brutal” que tiene su novia, además de su incontinencia verbal.

En cambio, lo que preocupa a María Lapiedra es que, durante su estancia en Honduras, las amigas de Gustavo, como María Patiño, le envenenen en su contra, así como que salgan más amantes e incluso una infidelidad. Reconoce María que a este respecto cree a Gustavo “pero cuando vengo aquí, tengo dudas”. También le encantaría que fuese a la isla a verla, aunque Gustavo señala que no haría nada.

El pobre Gustavo va de asombro en asombro. El polígrafo confirmó que María hizo un trío con el actor Adrián Rodríguez, que también va a Supervivientes, que cuenta secretos del fotógrafo intencionadamente aprovechándose de que éste siempre la perdona, y que le gustaría tener una relación con alguien en la isla para vengarse de los ocho años que ha estado Gustavo sin dar el paso de separarse. Matizó María que esto último “sólo” le gustaría, que no lo llevaría a la realidad, pero aún así el fotógrafo alucinaba pepinillos.

El polígrafo también confirmó que María nunca ha aguantado más de cinco semanas sin sexo, pero señaló que en la isla, sin comer y pasando calamidades, la libido está bajo mínimos.

Justo al final del polígrafo, vino la mentira. Gustavo no entiende el compadreo de su novia con Kiko Hernández, siendo que éste ha sido el que más informaciones ha sacado sobre ellos. Pues bien, la pregunta del polígrafo era “¿Te sientes atraída sexualmente por Kiko Hernández? La respuesta de ella fue un “No” y el polígrafo determinó que mentía. Sin embargo, ella ha reaccionado con incredulidad y afirma que en todos los años que hace que le conoce, nunca ha pasado nada. Gustavo tampoco ha dado mayor importancia al asunto.

Finalmente, la pareja ha terminado la entrevista dándose un beso. ¿Será capaz de aguantar su amor el reto de Supervivientes?

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