Enorme decepción la que nos hemos llevado con la pareja de Carlos Navarro y Fayna Bethencourt, a la que algunos teníamos idealizada.

Fayna Bethencourt estuvo menos de un mes en la casa de Gran Hermano 2, hace ya dieciseis años, pero su dulzura, su belleza canaria de 22 añitos, nos conquistó. Sus seguidores no vimos con buenos ojos su relación con Carlos Navarro “El Yoyas” -justo al contrario que nos ocurrió con Sabrina Mahí y Ángel Tous– pero pensábamos que no seguirían juntos fuera de la casa. Nos equivocamos y acabamos no sólo aceptando su relación sino sintiendo una enorme simpatía hacia una pareja que parecía sólida como una roca, contra viento y marea.

Sin embargo, un desagradable suceso ha dado al traste con la imagen que nos habíamos hecho sobre este matrimonio. El pasado miércoles, Carlos Navarro, de 41 años de edad, era detenido por “coacciones en el ámbito familiar, amenazas y vejaciones” tras la denuncia de su esposa, Fayna, de 39 años.

Carlos pasó la noche en el calabozo, y tras un juicio rápìdo se ha dictaminado que no puede acercarse a menos de 500 metros de Fayna y que no puede pisar la isla de Gran Canaria, donde vive ahora ella tras la separación que tuvo lugar hace seis meses, con sus hijos, de 10 y 7 años.

Fayna, en declaraciones a La Otra Crónica, ha mostrado su disgusto por que se haya filtrado la noticia, ya que por encima de todo, quiere proteger a sus hijos. Ya denunció a Carlos en otra ocasión, denuncia que fue retirada “por pena”. Lo que ella quiere es un divorcio amistoso, pero no es posible porque él se niega y han tenido que iniciar un proceso contencioso.

Cuenta Fayna que Carlos fue a ver a sus hijos, pero que en vez de verlos ha tenido unos comportamientos “deleznables” atacando y amenazando a la persona con la que ella ha rehecho su vida “persona a la que no ha visto nunca ni ha tenido un mínimo contacto con él”. Asegura que ha tenido un comportamiento punible y que por eso ha acudido a la ley y acudirá las veces que sea necesario.

Carlos Navarro también ha dado su versión de lo ocurrido, en este caso a la revista Qué Me Dices, y ha explicado que fue a ver s su hijo, ya que era su cumpleaños, y no pudo verle “porque a esta señora no le salió de las narices, directamente me lo impidió”. Afirma que lo que se está diciendo por ahí le resbala y que el problema es que hay dos niños pendientes de que sus padres se entiendan.

Asegura Carlos que la denuncia le pilló por sorpresa porque no llegaron a verse, sólo intercambiaron unas palabras por teléfono “Después, si ella me habla de alguien y yo le digo que a ese alguien me lo paso yo por ahí y le reviento la cabeza, ¿a quién he amenazado? ¿a mi mujer? No, a una tercera persona, que es un tío y que según ella, es más grande que yo”.

Triste y desagradable final para esta pareja, a la que deseamos que puedan solucionar estos problemas civilizadamente por el bien de sus hijos y de ellos mismos. En todo caso, ambos, más concretamente ella, se han mantenido hasta ahora en un plano mediático muy discreto y no creemos que esta situación vaya a cambiar.

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